Kairos ACN/ Redacción

TULSA, Oklahoma, EE.UU. (Dic.15). – Oral Roberts, el evangelista que ascendió desde las humildes carpas de avivamiento cristiano para fundar una organización y una universidad de Oklahoma que lleva su nombre, falleció el martes a los 91 años a causa de una complicación de neumonía.

El deceso fue dado a conocer por el portavoz de Roberts, Larry Ross, desde Carrollton, Texas.

El evangelista fue hospitalizado tras caerse el sábado. Ya había sobrevivido dos infartos en la década de 1990 y una cadera rota en el 2006.

Nacido el 24 de enero de 1918 en Pontotoc County, Oklahoma, Roberts fue sanado de tuberculosis a los 17 años, y a partir de ese momento inicio su ministerio que lo llevó a convertirse en uno de los evangelistas más conocidos en Estados Unidos.

Renunció a ser un pastor local en la población de Enid en 1947 para ingresar en un ministerio evangélico en Tulsa y orar por la curación completa de las personas. Esa filosofía hizo que muchos lo llamaran un “sanador de fe”, una etiqueta que él rechazó declarando: “Dios sana. Yo no”.

Roberts decía que sus habilidades como orador eran resultado de su fe.

Escribió más de 130 libros, varios comentarios personales sobre la Biblia, y material de inspiración de otros autores. Una de sus obras más de fondo es un set de 74 discos titulado “Comentario de Oral Roberts del Nuevo Testamento”, que incluye las enseñanzas de su vida en la Palabra de Dios.

“He sido ungido con la palabra de Dios y el espíritu del Señor entra en mí como un resorte enrollado”, “Cuando estoy listo para seguir, mi mente está afilada como una navaja,sé exactamente lo que voy a decir y me siento como un león” dijo en una ocasión.

Richard Roberts, hijo del Evangelista, a través de su portal de internet, alabó las cualidades de su padre.

“Él era un amado esposo, padre, abuelo y bisabuelo. Oral Roberts no sólo era mi padre terrenal, también fue mi padre espiritual y mentor, fue el más grande hombre de Dios que he conocido. Un innovador y un moderno Apóstol del ministerio de sanidad, tenía una pasión para sanar a los enfermos”.

“La Biblia enseña que cuando un cristiano muere, él o ella es inmediatamente transferida a la presencia de Dios. Mi padre ha corrido su carrera y terminó su curso. Ahora él está en el cielo, y nosotros, como cristianos, tenemos la promesa de la Biblia que algún día nos reuniremos. Mi corazón está triste, pero mi fe en Dios se está disparando, sabiendo que el hombre que tanto he amado está ahora con Jesús “. dijo

Al evangelista le sobreviven dos de sus hijos, 12 nietos y varios bisnietos.

Con información de Agencias

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