Alcanzando Sueños y Visiones

Pastor Roberto Tinoco

La ley de la aerodinámica lo dice claramente. Los científicos están de acuerdo. Es un hecho consumado… bueno, al menos teóricamente: los abejorros no pueden volar. Su cuerpo es demasiado ancho y grande, así como demasiado pesado para poder volar con esas alas tan pequeñas. Y sin embargo, los abejorros vuelan. ¿Quién les enseñó a hacer lo imposible? Los abejorros vuelan porque nunca han cuestionado su posibilidad de volar; fueron hechos para creer que pueden volar y sus sueños los tienen en el aire. Dios es el gran Soñador por excelencia. Para Él todo es posible; más no porque puede, sino porque cree. Todo lo que existe fue hecho de lo que no se veía. Dios soñó todo lo que hoy es. El Artista pintó lo que vio e interpretó lo que soñó. Jamás encontrarás a Dios preocupado porque se le acabaron las ideas, su imaginación es ilimitada. El hombre fue hecho a su imagen y semejanza; él también sueña y mira más allá de los ojos de la carne. ¿Has visto sus inventos o sus obras de arte? El hombre es tan grande como sus sueños y llega tan lejos como su visión. Tu sueño debe ser tan grande que provenga de Dios. Si no vale la pena morir por tu sueño, ¿por qué habrías de dedicarle tu vida?

1.- CREADOS CON SUEÑOS Y VISIONES.

1.1.- LA MATRIZ ESPIRITUAL.

a) Escogidos y dotados. Escogidos desde antes de la fundación del mundo recibimos en nuestro interior los sueños y visiones que después habrán de manifestarse.

b) Ilustración sobre la capacidad de soñar. La vida de cada persona es como la matriz de una mujer, desde que fue formada recibió todos los óvulos que luego podrán producir la vida de personas.
El asunto es que dicha vida sea manifestada; hay quienes hipotecaron sus sueños y levantaron la bandera blanca ante la dificultad de alcanzarlos. Nadie puede impedir que alcances el sueño para el que fuiste hecho, sino tu mismo. ¿Estás en guerra civil contra ti mismo? ¿Por qué saboteas tu propio destino? Si tienes la capacidad de soñar e imaginar, ¿por qué no lo haces?
“No puedo” –bandera blanca. “Estoy cansado” –bandera de rendición. “Tengo los pies en la tierra” –De nuevo izas la bandera. “No quiero volver a decepcionarme” –La bandera blanca está en alto.

c) Ilustración sobre los sueños humanos. Los niños sueñan con ser superhéroes y princesas, ¿no refleja esto los anhelos profundos del corazón que llevamos por diseño? ¿De dónde sabe el niño que él es un príncipe y un héroe? Mira la confianza y los anhelos de un niño. Cuando eras pequeño creías que todo era posible y podías ser feliz a pesar de cualquier circunstancia. ¿En qué momento le creíste al mundo que eras un fracaso? ¿Por qué decidiste madurar a la manera de un mundo gris que no sueña ni visiona? La masa de carne que camina en las calles dice que madures, que seas serio y pongas los pies en la tierra. Te habla de los problemas mundiales y desea que vivas asustado. Que crezcas y seas adulto. Pero la Biblia dice lo contrario, dice que te vuelvas como niño; que te alegres y vuelvas a creer. ¿En qué momento el mundo se puso de cabeza?

1.2.- FECUNDADOS CON LA PALABRA DE DIOS.

a) La Palabra que fecunda el sueño. Todo sueño, como los óvulos, necesitan de semilla que los fecunde. La Palabra es la semilla o esperma de Dios que fecunda los sueños para que se produzcan.
“Esta es, pues, la parábola: La semilla es la palabra de Dios” (Lucas 8:11). Se usa el término derivado de espora para semilla. En este caso, la tierra es el símbolo del vientre del corazón humano.

“Siendo renacidos, no de simiente (espora, semilla) corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre” (1 Pedro 1:23).
“Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente (en griego esperma) de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios” (1 Juan 3:9).

b) Uniendo la Palabra de Dios con el sueño del hombre. Cuando la Palabra de Dios y el sueño del hombre se unen, se producen proezas y maravillas. Dios le habló a José en forma de sueños o visiones de noche.
Suele pensarse que Dios envía su Palabra y entonces surge la visión de Dios en el hombre sin que éste tenga algo que ver. En cierto modo es verdad, pues aún los sueños y visiones que el hombre tiene y que reciben luego la Palabra de Dios provienen de Dios; pero el hombre debe prestar su corazón como un vientre para que la Palabra de Dios le fecunde; es decir, debe tener fe. Sin la Palabra de Dios nuestros sueños son sólo fantasías. Con la Palabra de Dios, nuestros sueños son el impulso que hace proezas. ¿Tienes sueños y visiones? Entonces toma la Palabra de Dios y dales impulso.

c) Un centurión buscó a Jesús para que sanara a su siervo. Su fe fue: “sólo di la Palabra y mi siervo sanará” (Mat. 8:8). Su esperanza era ver sano a su siervo, así que buscó una Palabra de parte de Dios que le respaldara el sueño.
Es el método divino: “Envió su palabra, y los sanó, y los libró de su ruina” (Sal. 107:20).

Abundancia rompe-redes: “Respondiendo Simón, le dijo: Maestro, toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado; mas en tu palabra echaré la red. 6 Y habiéndolo hecho, encerraron gran cantidad de peces, y su red se rompía” (Mat. 5:5-6). ¿Por qué sigues pescando sin la Palabra? ¿Está tu anzuelo sin carnada?

1.3.- JOSÉ CONCIBE SUEÑOS Y VISIONES.

a) En casa de su padre. Era el favorito de su padre y la envidia de sus hermanos. Hijo primogénito de Raquel, la esposa favorita de Jacob y tenido en la vejez de su padre; además de un carácter bueno y obediente (en contraste con sus hermanos). Su Padre le regaló una túnica de colores como un noble y con la que no se podía trabajar. Sus hermanos lo odiaban por esto.
Dicen que Dios no tiene favoritos, pero Él nunca ha ocultado el trato preferencial a sus favoritos. Ejemplos, Moisés: “…a él le hablaré cara a cara”. Y a David: “hombre según mi corazón”. Y sobre todo al Hijo Unigénito: “este es mi Hijo amado, en Él tengo complacencia”.
¿Puedo convertirme en un favorito de Dios? Sólo si buscas el favor de Dios sobre cualquier otra cosa.

b) Sus sueños. Dios habló a José en sueños mostrándole su futuro: aún su familia se postraría ante él, un trono estaba preparado para él.
LAS GAVILLAS de trigo le mostraron que sería muy fructífero y aunque sus hermanos también lo serían, él reinaría sobre ellos. El reino pertenece a los productivos: “…el reino de Dios será quitado de vosotros, y será dado a gente que produzca los frutos de él” (Mat. 21:43).
LAS ESTRELLAS le enseñaron que él era una señal de Dios al mundo, pertenecía al cielo y aunque sus hermanos también eran señales, la autoridad del reino le era dada a él por su fe o sostener el sueño.

Muchos pueden pensar que los soñadores tienen complejo de Mesías o ínfulas de grandeza, y esto se debe a que los sueños y visiones de Dios son dados para convencer primeramente al soñador de su grandeza. ¿Por qué? ¡Porque terminan en cosas grandes! No es que se crea grande, ¡es que fue llamado a ser grande!

No tengas miedo a la gloria: “Haréis, pues, saber a mi padre toda mi gloria en Egipto, y todo lo que habéis visto; y daos prisa, y traed a mi padre acá” (Gen. 45:13). La opinión que tengan de ti es la opinión (gloria) que tendrán de tu Padre. Verán tus buenas obras y glorificarán al Padre.

¿Qué buscas? No finjas ni uses falsa humildad; Dios “pagará a cada uno conforme a sus obras: 7 vida eterna a los que, perseverando en bien hacer, buscan gloria y honra e inmortalidad” (Rom. 2:6-7).

Esto trajo la envidia de sus hermanos. Recuerda, si brillas encandilas. Tus enemigos marcan el nivel de tu crecimiento. “Y dijeron el uno al otro: He aquí viene el soñador. 20 Ahora pues, venid, y matémosle y echémosle en una cisterna, y diremos: Alguna mala bestia lo devoró; y veremos qué será de sus sueños” (Gen. 37:19-20).

Miremos la historia universal para entender nuestra historia personal. Así como persiguieron a los hombres de Dios intentando dar muerte a sus sueños; así también los sueños del creyente son perseguidos tratando de impedir que nazcan o se realicen:
Antes de cada dispensación o época bíblica Dios buscó vientres con sueños y visiones para fecundar con su Palabra. No es casualidad que hubiera impedimentos para engendrar en lo natural al comienzo de cada época, era un símbolo de lo espiritual:
– Dispensación patriarcal; Abraham, Isaac y Jacob, con esposas estériles.
– Dispensación de la ley; Moisés y la matanza de niños varones recién nacidos.
– Dispensación de reino; Booz engendra de Rut, moabita admitida en Israel, viuda sin hijos.
– Dispensación de la gracia; Jesús y la matanza de niños varones recién nacidos.
– Dispensaciones resumidas: la mujer encinta perseguida por Satanás, símbolo de la iglesia.

c) La necesidad de madurez. Pasaron trece años entre los sueños de José y su cumplimiento; ¿por qué?
Si los sueños y visiones ya están en el interior del creyente, ¿por qué no se manifiesta su cumplimiento inmediatamente?
A pesar de que el vientre de los creyentes esté lleno de sueños y visiones, no podrán ser fecundados con la Palabra de Dios para darlos a luz hasta que dichos creyentes lleguen a la madurez. Una niña tiene todos los óvulos en su interior, pero no podrán éstos ser fecundados hasta que la niña se transforme en mujer y libere su potencial; así mismo, el visionario necesita alcanzar madurez para que la Palabra de Dios pueda preñar sus sueños y visiones, a fin de que lleguen a ser manifestados o cumplidos.
No es que el sueño o la visión maduren, sino que es el visionario quien debe madurar.

¿Qué es madurez? Es responsabilidad para cuidar la visión como la mujer cuida a su hijo. Si Dios te concediera lo que anhelas, ¿estás listo para sostener tu sueño cumplido?